lunes, 31 de agosto de 2009

La media vuelta

Hoy más que nunca se que si rozo mis piernas voy a descubrir que son de palo. Amputados los miembros; inerte el caminar. Es de pendejos, imbéciles (o como se les quiera llamar) pretender - despojados de si mismos- buscar epicentros en señales de la naturaleza para producir un triste texto. Un cielo, una silla, el ventilador o el cepillo de dientes...no merecen mi discurso.
Recuerde que si el punto de ignición, la puerta de acceso, el botón de "on" que lo lleva a redactar está fuera de Usted mismo, debe resignarse: no puede escribir. O bien, aquello que no sepa como hacer, no lo intente, pregunte a los que saben (Frank, Bruno)

...pero ante todo, no contamine las psiques de los que si pueden acceder a una rica biblioteca que aunque sea de futilidades, es una futilidad interna, y eso la vuelve maravillosa. Consuélese, ya vendrán tiempos mejores; y hasta tanto procure detener sus frases ininteligibles porque los demás corren el riesgo de volverse idiotas útiles a su blog.

Dedicado a mi misma -y a los estupefacientes que me rodean- como castigo por no poder empezar.-

sábado, 3 de enero de 2009

De aciertos o errores

Decidir no implica análisis sino error o acierto. ¿Pero que es errar o acertar?
Disparar y dar al blanco me hace pensar que el blanco puede ser cualquiera.
Miedo a acertar: autosabotaje. Miedo a errar: hacer el ridículo, caer en el egotismo, quebrarse en los brazos del llanto o justificarse...ante los demás o ante uno mismo.
Pregunto en tono intimidante ¿qué hay con la equivocación? es un hecho inexistente. Un yerro depende siempre del cristal con que se lo mire…aún oyendo críticas puedo reir; aún oyendo aplausos me puedo sentir miserable.
Me agarro un recuerdo que tengo escondido lejos del tiempo ¿Qué me has dado siendo parte de mi? nada -ni error ni acierto- solo fuiste una parte de mi.
Ya no necesito medias naranjas porque soy una naranja entera.
Ya no necesito aprender de los errores porque amo vivir así. Ciega.

My love, ya no te necesito.-