viernes, 7 de noviembre de 2008

Di - vi - di - da

Entiendo que no hay camino que repugne mas al hombre que aquel que lo conduce a si mismo. Esta escisión puede denominarme border o esquizofrénica, amén.
¿Y todo por que? Porque…
A veces es normal aborrecer lo que se ama, a veces masoquismo.
A veces se intenta, otras se prohíbe ser si mismo.
A veces lo que fue servilleta se vuelve mantel.
A veces los instantes son extraordinarios, a veces hartan.
A veces es común, pero aún así impredeciblemente especial.
A veces “se degusta” como a un vino sin aristas, a veces barato.
A veces se vaga, otras se permanece.
A veces no hay mar, pero siempre otras aguas en que perderse.
A veces el placer de la calidez envuelve, otras veces asfixia.
A veces los sesgos son pérdidas, otras ganancias.
A veces las balanzas son de acero, otras no existen ni de plástico.
Y aquí surge mi materialismo; y que se abstenga en discutir el que afirme que hay cosas que no tienen precio. Pues, sino ¿tendrán peso?
A veces yo, otras ellos.

A veces, siento y nada más.-