viernes, 18 de julio de 2008

Ahora

Mi pensamiento es metódico siempre y cuando esté en caos. El desorden suele imprimirme la necesidad de corrección, ese estrés saludable...si no puedo aplicar RAC, entonces no sirvo.
Por eso me voy a mudar al puerto a buscar otras bocas. Las voy a cosechar y cuando estén maduras...morderlas en silencio. Tanta tranquilidad desespera y el estupor con que me mira agobia.
Las cosas que empiezan como pasatiempo son las que luego me llegan a acostumbrar a perseguirlas entre sueños...y realidades. Momentos.
Tengo distintas versiones de olvido y su arte ya no es capaz de hacerme recordar, ni recortar. La subjetividad me abruma y no se si percibo lo que quiero, lo que puedo o ambas.
Las flores baratas ya no me funcionan, son juegos sin reglas.
Dame tiempo.
A ver si un borde de tierra me devuelve a mi misma. Esa furia dolosa -con negligencia, imprudencia e impericia- que extraño.

Quiero una piel donde frotarme, ahora.-

3 comentarios:

Aquí su pendejo dijo...

adictos al vértigo vemos en los abismos cielos irresistibles...
el ritmo y la temperatura contra la quietud y el frío..
de cualquier manera, antes de caer uno flota unos instantes, en dichos dios cobra sentido

Hemisferia dijo...

La adicción reconoce al mono y lo persigue. Creo que la abstinencia llega a ser el peor de los males...un mal necesario

Nicolas Manservigi dijo...

Eso de los pasatiempos es una gran verdad...

Por otro lado, a subjetividad a eces SI es buena.

Y tercero: cuando uno bsca asnadamente un piel donde frotarse nunca encuentra semejanza con la que perdio...

es asi. feo, peroe s asi.

besos.