Cuando siento el abandono de la inspiración se me da por encontrar señales. Apunto ese problema inexistente y descubro una solución innecesaria.
No entiendo nada, señores, está comprobado. Está genial.
Señalo el capítulo que ya terminé de leer y determino que lo que no existió ya ha sucedido.
Entonces, runaway.
Se necesita mucho tiempo perdido para encontrar el único pétalo de la cala, el único lado del círculo, el único culpable del dilema.
Estas situaciones (no límites) me hacen descubrir la receta para preparar el hielo mas frío, la regla para emitir un respiro y el momento justo para que mis ojos pestañeen.
Lo sencillo me produce más miedo que el cataclismo. Me puedo perder en una vanalidad.
Todo parece fácil hasta que se intenta y entonces -cuidado- resulta que es faciliiiisimo.
Hoy me siento una chica Calvin Harris.
En tanto y en cuanto me deje llevar por esos signos sin significante ni significado, voy a sentir que la tarea está empezando.
No es que hable mucho: escucho poco.-
domingo, 15 de junio de 2008
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3 comentarios:
La espeleologia y sus trastadas, y es simpatico tambien eso que te sientas chica "Calvin Harris", makes me wonder, why?
je...
remember Nietzsche: no es lo mismo estar solo que abandonado...
Frank, es cierto. Y amo las tesis de Nietzsche por ese eclecticismo tan mío...aunque: Dios no ha muerto
Bruno ¿viste el video "the girls"? las mujeres se reducen a objetos de contemplación que se mueven al ritmo de un no-se-qué (music perhaps?) y encarnan lo que mejor saben hacer: aunar belleza y frivolidad
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