miércoles, 7 de mayo de 2008

Ese

Ese aroma a Euphoria, que no es el de Calvin Klein sino el que provocaba tu respirar en mis mejillas. Ese roce lento de mis dedos entre tu pelo...ese delicado espesor...esos brazos, esos hombros, esos fuertes. Esos costados no deseados; esos insignificantes cuestionarios que compartimos en un instante eterno que pasó y no fué. Ese despertar, ese dormir...ese celoso cuidado que dedicaba, a vos y a tu Gin Tonic sin Tanqueray. Ese rescindir del contrato tácito de extrañar tu caminar, inejecutable. Ese exterminio de tu imago prendida de mi cintura, imposible. Ese recortar-te como a una gestalt que flagela sin saber...o ¿sabiendo? y reír después, inaudito. Ese detalle -vista previa de mi mañana- absurdo como construir un hoy desauciado.
Ese ánimo pálido, apoderado de mis vértebras.
Ese tutor de cada uno de mis colores.
Ese chacal.
Ese maldito yo que aún te nombra...dimmi quali scuse inventerai

5 comentarios:

Aquí su pendejo dijo...

just....
wow.....!

Hemisferia dijo...

Qué loco...decir "just wow" y entenderte! me provoca expresar: just...wow!

Adrián Naranjo dijo...

mira nada mas, donde me vine a encontrar a Heidegger. Me hizo muy bien leer esto hoy, precisamente. Mi mas sincero respeto y admiracion.

Hemisferia dijo...

Muchas gracias Bruno...rojinegro también? Saludos!

Adrián Naranjo dijo...

Asi es, y no tomo a la ligera las burlas. Saludos desde el ambiguo territorio californiano.