lunes, 21 de abril de 2008

Preguntas retóricas

A ver ¿Cuándo cuernos uno sabe que es él mismo? Y ¿Cuándo uno es real y no el holograma de lo que realmente ansía ser? Peor todavía: ¿Cuándo uno realmente quiere ser si mismo? El sí mismo me suena a misterio y traición; a velo y des-velo de la propia imagen acuñada sin un porqué -o para qué- aparente.
Aparentemente gozo de locura, amén. Por eso digo: ¿Cuándo se encuentran éstas fucking respuestas? Quizás no vale la pena encontrarlas, quizás la polisemia y los muchos mapas que nos contaminan el cerebro las aniquilan en el inicio.
Si las encontrase sería yo misma, o quizás, dejaría de ser quién soy.
Ahora ¿Vale la pena tanto indague? Si es tan complicado, tan maravilloso y tan fugaz. Entonces es como el sexo. Disfrutemos -entonces- tanta contradicción...escuchando "Life is real" de Ayo para no perder la magia...

2 comentarios:

Aquí su pendejo dijo...

Estimada, recuerda que según Aristóteles, la retórica es el arte del argumento probable, en ese sentido, tendríamos que avanzar en línea recta hacia el paredón de las "certidumbres" juguemos entonces con la demagogia y otras bailarinas, que para efectos de "quedarse" son las que mejor mueven la cola
saludos

Hemisferia dijo...

Pero las preguntas retóricas -dentro de "las esferas comunicacionales" and that kind of shit- son preguntas sin respuesta. Por ahí son un invento más de mi disciplina. Beso!